Desde luego, tiempo he tenido. Tres meses era tiempo más que suficiente para las metas que me propuse, y apenas he logrado satisfacer alguna.
La más frustrante e insatisfecha: la del álbum… tampoco queda tanto trabajo para tener una versión completa y algo más decente que la que dejé el Noviembre pasado. Pero perdà el tiempo grabando muchas tomas cuya edición he ido aplazando; y que ahora, a cinco dÃas de volver a Sudamérica, me serÃa imposible. AsÃ, la procastinación ha congelado el proyecto una vez más.
¿Pues que he hecho? Aunque no sepa definir en qué actividades que merezcan la pena (en el sentido de realización o el monetario) he estado estos últimos meses, sà llego a una conclusión: ahà se queda todo. Por el momento.