D Sobre las actualizaciones…

2010.09.04

RtWp04

Tengo muchísimo que actualizar en el blog y muchas fotos que subir. Comoquiera que me queda menos de un mes en los EEUU, lo más probable es que, hasta Octubre, no haya grandes cambios.
I have a lot of things to update in the blog and a lot of pictures to upload. As I have less than a month left to travel the US, it is going to be very unlikely to see big changes in this blog… until October. Specially when refering to the posts’ translation.
Por escribir: Let’s be Mobile (2010.09.06)
Por escribir: La Panacea de Apalachicola (2010.09.05)
Por escribir: …al volante (2010.09.03)
Por escribir: Familiar encuentro familiar (2010.09.02)
Por escribir: I will make my own space agency! (2010.09.01)
Por escribir: Pelican & pelicans (2010.08.31)
Por escribir: Midday in the garden of good and evil (2010.08.30)
Por escribir: Nuevos antiguos errores (2010.08.29)
Por escribir: Honey Hill y el que empezaba por A (2010.08.28)
(...y parte de la página 2...)
Por escribir: Charlotte: Otro encuentro frustrado (2010.08.27)
Por escribir: ¡Montaré mi propio parque! (2010.08.26)
Por escribir: Asheville y gentes vacías, desmotivación social (2010.08.25)
Por escribir: …por la amada ‘parkway’ (2010.08.24)
Por escribir: Roanoke & Justin (2010.08.23)
Por escribir: Blue Ridge Parkway (the great discovery) (2010.08.22)
Por escribir: Little Fort (2010.08.21)

D Bibliotecas e incomunicación tu tt

2010.08.20

RtWp04, U.S.A., to-translate, to-update | Geo: 40.9244, -74.7931

%$#@!!!
Subí, por fin, hasta NJ- e intenté contactar, repetitivamente, por correo electrónico, con las gentes con las que intentaba encontrarme ahí. Pero no hubo suerte. Presupuse que llegaban el 19 por la tarde, así que el día 20 lo pasé cerca de donde creía que podrían estar. Comoquiera que no contactaron conmigo en todo el día, me fui, algo cabreado… ya que bien sabían que iba a estar por ahí.
Debería haber ido a donde creía que estaban… pero pasé, y pasé de la pasividad a la renuncia. No me gustaba New Jersey. Desde la primera vez que estuve ahí, mi experiencia en ese estado estaría recubierta por un halo de frustración. Definí la frontera con Pennsylvania como mi punto de no retorno- donde juraría no volver a ese estado en ese viaje.
Seguía sin recibir llamada o mail ninguno. Finalmente crucé la frontera, sabiendo que no pasaría mucho tiempo hasta que la Ley de Murphy mostrase su propia existencia.
La siguiente mañana, recibiría la llamada. Pero -a cuatro horas- me negué a volver a New Jersey. Intentamos definir un punto de encuentro intermedio, pero no funcionó.
Y es que los reencuentros con la gente que se conoce viajando no siempre salen bien. No creía que fuera a ser el caso con Slava y Charline (en lo que hubiese sido un cuarto encuentro), pero así fue… yo creo que puse bastante por mi parte.
Quieras que no, este tipo de (relativamente desafortunados) acontecimientos determinan una tendencia destructiva en cualquier amistad (si es que la hay)… aunque parecieran muy motivados por un potencial encuentro… Y bueno, hay muchas amistades que han de ser apreciadas simplemente por lo que fueron, no por lo que puedan ser.
En fin, no creo que la historia de los dos novelistas rusos vaya a tener un fin.

D Newark celebrities tu tt

2010.08.18

RtWp04, U.S.A., to-translate, to-update | Geo: 39.6746, -75.7426

Mi intención era encontrar un sitio, preferentemente el Delaware, para pasar un par de días, hasta el 19 -cuando se suponía que iba a encontrarme con Slava y Charline.
Así, acabé en Newark, DE. Un par de días que no estuvieron nada mal. Colin [us], dedicado a la investigación química de energías renovables (y otros temas) para Gore, era un tipo majo y bastante curioso. Su compañero (de apartamento y trabajo) Joe [us] también era extrovertido y relativamente interesante, aunque -en mi opinión- parecía estar bastante obsesionado por ser ‘cool’. La primera noche fue la noche del bacon. Colaboré con cervezas, y nos juntamos unos 12. Una noche que acabó con sesión guitarrística y chiflis.
El segundo día, algo más tranquilo, acabaría con la ya clásica pasta AlfSour y una visita al bar (al que fuimos con un repertorio de bicicletas de lo más variopinto), donde gentes (algunas cuyo nombre no recuerdo) harían las aproximaciones necesarias.

D Lo poco productivo de la humedad tu tt

2010.08.16

RtWp04, U.S.A., to-translate, to-update | Geo: 39.5511, -76.1026

Bastante hecho polvo por la experiencia en Washington, me dí otro día de descanso. Y con ‘día de descanso’, me refiero a un día en el que paso muchas horas en el mismo sitio, trabajando en el ordenador. Contradictorio, ¿eh?
En esta ocasión, pese a que busqué y pregunté, acabé en un sitio bastante cutre, víctima del abatimiento… un motel que adolecía de una horrible pestilencia a humedad. Mi segunda vez en un motel, y probablemente la última. En la furgoneta se estaría mucho mejor, si no fuese por la carencia de aire acondicionado. Algo parece claro: todos los ‘managers’ de moteles e ‘Inns’ son indios. De la India.
(...y parte de la página 3...)

D Sightseeing&Out tu tt

2010.08.15

RtWp04, U.S.A., to-translate, to-update | Geo: 39.1399, -76.8431

Por la mañana -con cierta resaca- era momento de visitar la ciudad. Como iba siendo habitual, la realidad ocasionalmente se mostraba bastante más cochambrosa -y menos asombrosa- que lo visto en películas. Y es que algunos países parecen realizar muy buenas campañas de marketing sobre sí mismos.
Al principio acompañado por Gjergji, y luego (de que éste se quedara echándose una siesta en un banco) por mi cuenta, pasé todo el día caminando.
Pese a que la Casa Blanca, el Capitolio, o el monumento (no monolítico) de Washington no sorprendieran excesivamente, la ciudad es -en general- bien bonita, ordenada y amplia.
Fue un buen día, y el DC me pareció un buen sitio para vivir.

D Party in DC tu tt

2010.08.14

RtWp04, U.S.A., to-translate, to-update | Geo: 38.9306, -77.0423

Tras el atasco, llegué tardíamente a casa de Murat [tu]. Casi directamente, fuimos a una fiesta en casa de un tal Dave Rees, ap#43 (toda esta información es aparentemente innecesaria, pero es el enlace con memorias mucho más exclusivas).
Olvidé la cámara, y era un buen sitio para sacar algunas fotos, aunque fuese una fiesta en la que el etanol estuvo demasiado presente…
La mayor parte del tiempo en el tejado, la pasé desvariando conversacionalmente con gentes cuyos nombres, en su mayoría, no puedo recordar. Algunos que sí recuerdo son: Kevin [us], Christine [us], Gjergji [gr,al], Kate/Stephanie [us], etcétera. Las conversaciones con Argentina y Venezuela fueron lo mejor, y las que marcaron el adiós.

D In&Out of Maryland tu

2010.08.13

Insustancial, RtWp04, U.S.A., to-update | Geo: 39.7530, -76.6625

Hunter Hill, Wegman’s, biblioteca, lavandería, de vuelta a Pennsylvania. El día más interesante de mi vida.

D BABT (Becky, Andrew, Buddy, Tröegs) tu tt

2010.08.12

RtWp04, U.S.A., to-translate, to-update | Geo: 40.2843, -76.9017

Seguí en dirección al sudoeste, después de pasear un poco la lluvia (y la máquina del cambio metereológico) por Hershey.
Cerca de Harrisburg, mandé un mensaje a Rebecca. Esto llevó a una visita, en la que estuvimos hablando de estos últimos meses, de los próximos, de Buddy, etcétera. Todo acompañado de unas Tröegs y unas Sol.
Por escribir: Buffet (2010.08.11)

D Scranton & The Office tu tt

2010.08.10

RtWp04, U.S.A., to-translate, to-update | Geo: 41.0022, -75.1534

Por la mañana, pasé por Scranton para comprar la llave hexagonal y un gato hidráulico (que no me convenció).
Después de varios días sin una ducha y cargados de estrés y frustración, era momento de usar esos cupones que encontré en el area de descanso (la publicación verde, que no era ultrapatriótica y promilitar).
Así, llegué al Days Inn de Stroudsburg algo antes de poder hacer el check-in, así que dí más vueltas y consideré otras opciones… pero al final, acabé ahí. Esa parte del Delaware no era especialmente sugerente.
No estuvo mal, aunque no fuese un día memorable. En TBS pusieron, entre otros, múltiples episodios de la versión estadounidense de ‘The Office’, que nunca había visto. Una coincidencia curiosa es que (siendo TBS una cadena nacional) ‘The Office’ resulta estar ambientada en Scranton.
Mi intención era la de ser productivo, pero al final acabé viendo la televisión junto a cinco soles. Relajao.

D Of rims and tiring tires… tu

2010.08.09

RtWp04, U.S.A., to-update | Geo: 41.3584, -75.2198

Me desperté con el sol, y decidido a resolver el problema lo más rápidamente posible. Puse la nota en el salpicadero, puse en la mochila el kit básico de supervivencia, y caminé.
Lo primero, crucé el puente. No parecía que el paso de peatones fuese muy utilizado, ya que tuve que arruinar muchas telas de araña para pasar.
En Milford, había un negocio de reparación de coches- pero ni vendía herramientas, ni tenía el neumático que buscaba. La siguiente visita, a NAPA, acabó como había predicho: sin resolver nada. Y es que todas las tiendas NAPA a las que había ido tenían algo en común: eran una absoluta mierda, caras y con empleados arrogantes o incompetentes.
Seguí caminando, hacia el Walmart, para comprar la llave y el gato, y así poder extraer la llanta. Considerando que desde el punto donde la furgoneta quedó varada hasta cualquier sitio donde pudiese resolver el incidente había unas 10 millas, estimé que tendría que recorrer unas 40 millas. O tal vez algo menos.
En cualquier caso, llevaba ya 7 millas caminadas, y nadie paraba a mi señal del dedo gordo. Nada extraño, ya que al fin y al cabo (y esta vez no puedo evitar las generalizaciones) parece ser que el individualismo y el miedo han conquistado este país.
En mi camino, encontré algunos negocios que podían ser de ayuda, aunque una ayuda de altos precios.
Seguí caminando, a la par que hacía autostop. Casi cuando estaba llegando al imperialista Walmart, un coche paró. Estaba siendo conducido por Terry (también llamado Jim), que iba a ‘The Home Depot’ para comprar algo de madera para una reforma que iba a hacer en su casa. Le expliqué la situación y hablamos de otras cosas en el camino. La cosa es que, el muy majete, estaba realmente dispuesto a ayudar… y, aunque yo no quería abusar de su bondad, su ayuda me resultaba muy conveniente. Su aversión al Walmart nos llevó al Big K-mart (igualmente maligno), donde compré una llave. Fuimos hasta la furgoneta, y resultó no ser el tamaño adecuado (algo que sospechaba, ya que la había medido, pero no había muchas opciones). Parecían ser tuercas de 15/16″ (o casi 24mm). Así -y después de intentar NAPA de nuevo- acabamos yendo a casa de Bobby, un amigo de Terry… alguien que me recordaba a una mezcla entre el apreciable Diego de Valpo y el mezquino Evan de Pittsburgh.
Curiosamente, en casa de Bobby había una furgoneta Dodge cuyo propietario (el vecino) había dejado abandonada tres años antes. Según Bobby, era para mantener el estatus de ‘bajo construcción’ de la parcela. Al final, no utilizaríamos sus llantas, pese a que ahora creo que podrían haber sido las adecuadas y haber evitado los problemas que posteriormente se presentarían.
Los tres, tras pelearnos con gatos metálicos y piezas de madera para levantar la pesada furgoneta, extrajimos la rueda, aún apestada por el cancerígeno Fix-a-flat, y la llevamos a un negocio de Montague donde, además de intentar estafarnos (“29″ – “Did he balance it?” -”15″ – ajj), le pusieron el neumático que habíamos encontrado tirado en el Home Depot (neumático que no era un LT245/75R16, pero que al menos era R16).
Así, con la rueda temporal, seguí con la furgoneta al coche de Jim hasta Lords Valley, donde había un desguace cuyo propietario tenía apariencia de estrella de glam metal (con su melena teñida de rubio y el flequillo recortado) y aparentemente muy mala leche. También demostraba devoción por los gatos, estando el desguace repleto de gatos… de los que maullan. De hecho, tenían una estancia enrejada para ellos.
Tratamos con su hijo (mientras el nieto de siete años pasaba el rato jugando con neumáticos y llantas), que se lo curró, pese a que no demostró ser un sabio en cuanto a llantas Dodge. Tras probar llantas de Dodge que no encajaban bien (pese a que eran bastante próximas), y reiterar que “Dodge sólo ha hecho dos tipos de llanta de 8 tuercas para sus Ram Van en 30 años” (algo que es fácilmente rebatible, ya que en un negocio anterior me decían que eligiese uno entre 4 perfiles), empezó a culpar a Canadá (ya que revelamos que la furgoneta es de fabricación canadiense). “Oui, oui… franceses bastardos… y salvamos su culo en Vietnam”.
Ninguna llanta encajaba delante, topaban con el freno de disco. Planteé la opción de ponerlas detrás, y cambió la trasera por la delantera. Pero ni siquiera parecía la solución: la llanta hacía que el neumático topase con un metal. Al final, pudo poner una llanta más fina atrás, reemplazando la delantera (que era la que había pinchado) por la trasera.
Yo estaba feliz, porque por $100 tenía una rueda de repuesto (con la llanta original). Pero después de probar la furgoneta (el hijo del dueño decía que la probase, mostrando disposición a solucionar cualquier problema), aparecieron las dudas… al frenar hacía algo raro, vibraba excesivamente.
Terry y Bobby, que habían pasado más de 6 horas ayudándome, mostraban ya algo de saturación. Le dije a Bobby que probase la furgoneta, y a él no le pareció nada raro. “Puede ser psicológico”, decía. “Yo creo que la vibración es porque las ruedas no están balanceadas”, decía. “No va a ser nada malo para el vehículo”, añadía.
Comoquiera que me habían ayudado muchísimo (aunque decían que, de no estar ahí, estarían viendo la yerba crecer), no quería retenerles más. Fuimos a tomar un Sundae al McDonalds y nos despedimos. Yo insistí en ofrecer una ayuda a Terry en su reforma, pero el rehusó. Así, nos despedimos. Como le dije en el momento de la despedida, explotaría ruedas para conocer a gente como ellos. Y no me hubiese importado quedarme algún día.
Contento, conduje lejos, tan lejos como Scranton, para descubrir que la tortura no había terminado. Me bajé a mirar la rueda trasera. Esta hirviendo, o al menos el agua hirvió cuando la eché en la llanta. A esto le acompañaba un pestilente olor a quemado. Freno quemado, probablemente con miles de partículas de asbestos en el aire (ya veremos en veinte años). Todo lo que Bobby dijo resultó ser erróneo.
Volví, con las luces de emergencia, a Lords Valley. Intenté no forzar. Llegué de nuevo al desguace. El hijo no estaba, sólo la estrella del glam metal y dos empleados. Uno estrábico, muy majo- y otro de aparentes raíces indias. El primero, que resultaba eficiente, concluyó que la llanta estaba presionando el freno de tambor. Obviamente, no era la adecuada. Le pusieron la llanta original, y hablé con el dueño para que me devolviese parte del dinero. Regateé ligeramente. Al final, me quedé en $50 (por el neumático, ya que la llanta no valía salvo para joder la furgoneta), asumiendo el posible daño al freno de tambor.
No creo que ganasen mucho, ya que fueron algunas horas de curro… pero quieras que no, no fue mi error. Tampoco creí conveniente forzar más la situación. Conduje a una área de descanso, confiando en que el freno de tambor no hubiese sufrido daños irreparables. No parecía calentarse más, ni vibrar compulsivamente cuando frenaba. Era el final de dos día perjudiciales para la salud mental y física, aunque no pude reprimir cierta sensación conceptualmente próxima al ‘amor fati’.

D Flat hopes tu tt

2010.08.08 (11:40)

RtWp04, U.S.A., to-translate, to-update | Geo: 41.3183, -74.7728

Antes o después, tenía que pasar. En mi onda, quería darme un baño en el río. Y así hice, siguiendo un caminillo que partía desde River Rd (una carretera que conecta Port Jervis con Montague, aunque este último no sea un pueblo muy definido) hasta la orilla del Delaware.
Cuando, por el mismo camino, volvía de bañarme y ver a unas tipas (que parecían bastante macizas) y un tipo haciendo yoga en una roca en medio del río (a la que llegaron en sus kayak), aconteció. Una gruesa rama atacó lateralmente a la rueda delantera de la derecha. Ese ataque fue catastrófico. Desesperado -y sin mucha confianza en esa solución para el caso que tenía delante-, utilicé el ‘Fix-a-flat’. Lo único que conseguí fue esparcir ese producto cancerígeno por el aire. Vaya mierda.
Después de que reubicase la furgoneta en el lateral del camino, unos pescadores que volvían del río me acercaron a Montague, donde intenté buscar la solución. Pero no la encontré. El anciano que tenía un pequeño desguace y que comía pizza no pudo ni quiso ayudar. El negocio de neumáticos de Lukoil estaba cerrado, y el empleado de Lukoil era un tipo muy borde (desgraciadamente, iba a tratar más con él en el futuro).
Así que caminé las casi tres millas de vuelta a donde la furgoneta estaba varada. El lunes sería otro día.
Había bastante actividad en la zona. Gente yendo y volviendo. Hablé con bastante gente en las horas que pasé. Al menos era una situación social. Me resultó curioso como la gente reaccionaba ante la evidente necesidad de ayuda. Mi primera misión sería la de ir a un negocio donde comprar herramientas para sacar la llanta, pero no completaría esa misión el domingo. Porque, pese a que la gente parase el coche para ver qué pasaba, a nadie le importaba un carajo.
Es curioso que, la mayoría de la gente que se mostraba más amable y cooperativa, eran mujeres mayores de 40 años. Sin embargo, esta amabilidad se disipaba rápido, y todo quedaba en promesas. Comoquiera que no creía en ellas, no mostré ninguna predisposición a la frustración… y estuve de relativo buen humor todas las horas que pasé varado.
En cualquier caso, recuerdo a las señoras que acabaron con un “no te preocupes, te vamos a ayudar cuando volvamos del río”, y luego salieron disparadas cuando volvían. O la señora que se autocalificaba como “muy confiada y de buen corazón” y que, en su monólogo sobre si misma, buscó excusas para no hacer nada (cuando yo no le estaba pidiendo nada).
También hubo una pareja que pasó y con la que estuve hablando un buen rato, muy majos. Y un latino que ni siquiera me preguntó si necesitaba ayuda, sino si él y su familia se podían bañar en el río.
Y, en un momento determinado, pasó un tipo que me recordaba un poco al cabrón que se hacía llamar Juan Eutrián y que drogó a la gente en Salvador de Jujuy (y cuya verdadera identidad era Juan Alejandro Saravia). El me ofreció, mientras yo hablaba con un tipo sonriente y con barba canosa, el reparar la rueda. A cambio de $50. Era un buen precio. Pero me daba muy mal rollo. Aunque me arrepentiría por algunas horas, le dije que no. En cualquier caso, ahora no lo veo como una mala decisión.
Otro tipo raro con el que hablé fue un chaval, que a 1AM me despertó golpeando la ventana de la furgoneta. Iba con su novia, y él no parecía tener muchas luces. Tras hablar con él, dijo que buscaría a ver si tenía una AAA, y que volvería en 15 minutos. No parecía saber lo que es, pero yo me había referido -de forma diagonal- a la asociación que podría haberme sido de ayuda (de ser socio, claro). Obviamente, no volvió. Yo dormí tranquilamente.
Many miles
[<-][->][X]
Many miles
Gazebo
[<-][->][X]
Gazebo
7art.org
R.-
m c x